Relación de hechos violentos con el consumo de marihuana en la población guatemalteca

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La marihuana contiene sustancias que al ser consumidas producen efectos alucinógenos por lo que su uso es prohibido. A través del estudio que se presenta se estableció que un 4.1 % de la población en Guatemala objeto de procesos judiciales, consumió marihuana y un 59% de los casos relacionados con incautaciones de droga dieron resultados positivos de esta sustancia.

Para obtener la información que se presenta, se revisaron los archivos con que cuenta el Instituto Nacional de Ciencias Forense de Guatemala, específicamente los reportes de los laboratorios de Sustancias Controladas y de Toxicología.

El período de estudio abarcó seis meses –diciembre de 2013 a mayo de 2014-; tiempo durante el cual, en el Laboratorio de Sustancias Controladas se analizaron ocho mil doscientos cuarenta y dos indicios, se pesaron trescientos treinta y uno punto tres kilogramos de material vegetal y se emitieron seiscientos ochenta y ocho dictámenes en donde la sustancia detectada fue marihuana.

De igual manera, en el Laboratorio de Toxicología se detectó presencia de cannabinoles, específicamente el -11 –hidroxy-tetrahidrocannabinol, en 256 muestras de fluidos biológicos tomados tanto a personas vivas y fallecidas siendo esto, un 4.1 % de los 6249 casos ingresados para análisis.

Guatemala por su ubicación geográfica representa un punto estratégico para el tráfico de cocaína, heroína, precursores químicos y otras sustancias ilícitas; también por las condiciones favorables del clima, cuenta con áreas que son utilizadas por narcotraficantes para la siembra y cultivo de marihuana y amapola, planta de donde se extrae látex para producir heroína.

En este documento se incluyen los resultados que durante seis meses fueron obtenidos en casos ingresados y analizados en los Laboratorios de Criminalística del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala. Para obtener la información, se revisaron los resultados de los Laboratorios de sustancias controladas y toxicología registrados del 01 de diciembre de 2013 al 31 de mayo de 2014 haciendo énfasis en casos positivos para marihuana.

Los objetivos pretenden, es dar a conocer estadísticas sobre incautaciones y presentar un análisis de las principales causas de muerte asociadas al consumo de marihuana, regiones del país con mayor y menor incidencia de consumo. Así también mostrar la incidencia de consumo con relación al género, edad y otros datos de interés.


Análisis de Marihuana en el Laboratorio de
Sustancias Controladas

                                                                                                                                                                                                                                                                                        Cuando los indicios se presentan como polvos, material vegetal u otros, los análisis para determinar el tipo de susmar1tancia los realiza el Laboratorio de Sustancias Controladas ubicado en la 16 Avenida 14-00 Zona 6 de la ciudad capital; estos se realizan como anticipo de prueba atendiendo lo establecido en el Artículo 19 de la Ley contra la Narcoactividad y sus reformas.

El proceso se lleva a cabo en una sola audiencia en donde posterior al reconocimiento judicial, el perito analista con el apoyo de reactivos y estándares de referencia certificados, así como equipo instrumental calibrado, determina el peso, el tipo de sustancia y dictamina sus resultados y conclusiones.

La diligencia de análisis es documentada por personal del Organismo Judicial y al finalizar se elabora un acta que por ley debe ser firmada por las personas convocadas siendo estos: Juez Incinerador y oficiales de trámite; fiscal de la Fiscalía contra la Narcoactividad del Ministerio Público; abogado de la Defensa Técnica; representante de la bodega de drogas de la Policía Nacional Civil, quien custodia la droga previo al análisis; representante de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Contra las Adicciones y el Tráfico Ilícito de Drogas (SECCATID) y el perito analista.

La marihuana cuyo nombre científico es Cannabis sativa L. (Linnaceus), es una planta anual que llega a medir de uno y dos metros de altura. Se caracteriza por contener cuatro principales cannabinoles siendo el Delta-nueve-trans-tetrahidrocannabinol (Δ-9-THC) el que presenta mayor actividad alucinógena.

mar2El procedimiento analítico consiste en determinar las características macroscópicas y microscópicas del material vegetal, a través de la observación en microscopios de comparación forense, que permiten identificar características propias y únicas de la planta, como la presencia de pelos cistoliticos en el envés de la hoja y la observación de la semilla que vista al microscopio presenta un patrón reticular característico (caparazón de tortuga) en la superficie, que permite identificarla fácilmente del resto de plantas con características similares.

El análisis se complementa con la aplicación de las siguientes
pruebas químicas de color:
Aplicación del reactivo Paraaminobenzaldehído (PABA) el
cual en presencia de cannabinoles reacciona produciendo
una coloración rojo ladrillo.
Aplicación del reactivo Duquenois Modicado el cual en
presencia de cannabinoles reacciona produciendo una
coloración azul violeta.
El conjunto de pruebas (análisis botánico y pruebas químicas)
permiten al perito establecer la presencia de marihuana.
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A continuación, se presenta un resumen de los análisis y casos analizados:
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Detección de Cannabinoles
en el Laboratorio de Toxicología

Cuando se desea establecer si una persona viva o fallecida consumió alguna droga ilícita, los fluidos biológicos recolectados por médicos forenses tanto en clínicas como en salas de necropsias, son trasladados al laboratorio de toxicología ubicado en la sede central de INACIF.

Acá se procesan y analizan en búsqueda de drogas, sustancias volátiles y diferentes tóxicos para que los resultados obtenidos sean de apoyo técnico científico al médico forense para concluir sobre causa de muerte y/o efectos nocivos en los pacientes, cuando han sido consumidas.

La marihuana al ser ingerida sufre transformaciones metabólicas produciendo principalmente el metabolito 11 –hidroxy-tetrahidrocannabinol, el cual se produce en el cuerpo posterior al consumo permaneciendo por lapsos de tiempo prolongado de hasta 72 horas según el metabolismo y procesos de eliminación de las personas que la ingieren, siendo la orina una de las vías de eliminación.

La detección de este compuesto se realiza mediante procedimientos que aplican los peritos analistas sobre muestras de fluidos biológicos –orina- tomados durante las evaluaciones médicas a personas vivas, y/o durante las necropsia que se realizan en las sedes de patología de todo el país. Se analiza la muestra de orina dado que es en este fluido en el cual se tiene la certeza del proceso metabólico.

La muestra de orina se somete a un análisis preliminar
utilizando la técnica de inmunoensayo con el objetivo de
establecer la presencia presuntiva de cannabinoles. Para
conrmar los resultados preliminares, se realizan procesos de
extracción en medio ácido y análisis instrumental, a través de
cromatografía de gases con detector de masas (GC/MS) y
cromatografía líquida de alto rendimiento con detector de
masas tiempo de vuelo (HPLC/MS/QTOF).
Ambos equipos permiten a través del sistema de
cromatografía, que la muestra se separe y pase al detector que
consiste en un espectrómetro de masas en el cual las
moléculas son bombardeadas con electrones generando
fragmentos iónicos. Los iones son ltrados basados en su
relación masa/carga, identicando de esta manera la
sustancia detectada. Los equipos tienen la capacidad de
detectar cantidades mínimas en el orden de microgramos y/o
nanogramos.
En el período de tiempo en que se realizó el estudio,
ingresaron al Laboratorio de Toxicología un total de 6,249
casos provenientes de clínicas y sedes de medicina forense de
toda la república incluyendo la sede central; en 256 del total
de casos se detectó presencia del metabolito de marihuana,
11–hidroxy-tetrahidrocannabinol, correspondiendo a un 4 %
del total de casos ingresados y analizados.

De los 256 casos positivos se estableció lo siguiente:
Consumo de marihuanaEn 163 casos se detectó únicamente presencia de marihuana. Dosis bajas de cannabis producen relajación, euforia, enrojecimiento, sensación de bienestar, conciencia sensorial aumentada y alteraciones en la percepción del tiempo, el espacio, el color y el sonido. La sedación puede ocurrir tiempo después de los efectos iniciales; reacciones de ansiedad y pánico también pueden ocurrir con dosis bajas; la taquicardia es común.Con dosis elevadas el paciente experimenta alucinaciones, ansiedad, paranoia, amnesia de corto plazo y marcha inestable. El fumar marihuana por un largo plazo, se ha asociado con síntomas de respiración crónica similares a los provocados por el tabaco.Consumo simultáneo con otras drogas:i.Asociación con etanol: En 56 (22 %) de los casos, el consumo de marihuana estuvo asociado también al de alcohol. Los efectos perjudiciales de consumir bebidas alcohólicas y fumar marihuana, al ser adictivos afectan la capacidad de conducir vehículos. Los efectos sedantes de la marihuana pueden potencializarse por otros depresores del Sistema Nervioso Central (SNC).

En casos extremos el consumo simultáneo de ambos compuestos puede llevar a un individuo a sufrir embolias cerebrales y hemorragias, afectando la capacidad de reconocer sonidos; en términos médicos esto se, denomina agnosia auditiva.

ii. Asociación con etanol y cocaína: En 13 (5 %) casos se detectó presencia de etanol, cocaína y marihuana y en 22 (8 %) de los casos se detectó presencia de marihuana y cocaína. La literatura no reporta los efectos que produce el consumo simultáneo de estas tres sustancias; sin embargo, sí se conocen los efectos de consumo de marihuana y etanol descritos con anterioridad así como de marihuana y cocaína; la cocaína es un agente simpaticomimético que se ha asociado con depresión del SNC.

Inicialmente quienes consumen cocaína presentan ansiedad, agitación significativa, seguido de estupor; estos efectos se deben a la depleción de los neurotransmisores.

Estas asociaciones son comunes en las personas que consumen estas drogas dado que existen sinergismos que aumentan el efecto sedante y/o alucinógeno.

En uno de estos 10 casos se cuantificó un nivel de 4.6 g/L de etanol en sangre; los indicios analizados procedían de sala de necropsias y la causa de muerte, que estableció el médico forense fue edema cerebral el cual regularmente se asocia a intoxicaciones por ingesta de alguna sustancia química.

iii. Asociación con etanol, cocaína y morfina: En 1 caso se detectó presencia de delta-9-tetrahidrocannabinol (marihuana), etanol 0.3g/L, cocaína y morfina. En otro caso, se detectó presencia de marihuana y morfina. Estudios llevados a cabo en animales han demostrado que los cannabinoides pueden aumentar la potencia de los opioides. No existen estudios en seres humanos.graph1mar

Es de relevancia la alta incidencia de personas de sexo masculino que consumen esta droga siendo un 65% de la población estudiada. Esto podría estar relacionado con  patrones culturales, en donde fumar o beber alcohol se le denomina como  “cosa de hombres”.
d) Consumo relacionado con la causa de muerte establecida en necropsia: 
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CONCLUSIONES
  • Al relacionar los resultados que reporta la oficina de Naciones Unidas para la prevención de Drogas y el Crimen (UNODC) por sus siglas en inglés, se establece que Guatemala es un país en donde el consumo de marihuana es de un 4.1 %, siendo este porcentaje similar al que presenta el resto de la población mundial.
  • La densidad poblacional -más de dos millones de habitantes- en la Región Central es un factor que incide en el alto porcentaje -68%- de personas que consumieron esta droga tanto en la ciudad capital como los departamentos cercanos.
  • La alta incidencia de consumo de marihuana en personas que fallecieron a causa de heridas por arma de fuego y en accidentes de tránsito, pone de manifiesto que el consumo de drogas ilícitas se relaciona directamente con actividades de riesgo para la vida.

 

  • Se estableció que en un 11% de las personas que consumieron marihuana, la causa de muerte fue por trauma craneoencefálico; asociar el consumo de estupefacientes como la marihuana y depresores del sistema nervioso central –etanol y morfina – constituye un factor de riesgo que se incrementa al realizar actividades como conducir vehículos.
  • Un 14 % de la población estudiada correspondió a menores de edad; esto puede estar asociado a la percepción actual de creer que los riesgos del consumo de marihuana son mínimos.
  • Existe un índice elevado de disponibilidad de la droga en el mercado ilícito haciéndola de fácil acceso, dado que un 19% de lo incautado fueron cantidades menores de 5 gramos y un 20% fueron cantidades entre 5.1 y 10 gramos.
 M.A. Ruth Oralia García Marroquín
Química Farmaceútica
Universidad de San Carlos de Guatemala
Número de colegiada: 1752
Maestría en Ciencias Criminalísticas, Universidad Mariano Gálvez de Guatemala
rgarcia@inacif.gob.gt
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